Durante mis años en la universidad bíblica escuché mucho del Texto Recibido. Esto me dio la impresión de que hubo un solo texto que se llama ‘EL’ Texto Recibido y que no tenía par. Pero luego estudié la historia del Texto Recibido. El estudio de la historia de Texto Recibido me arrojó el dato importante que no existe un solo Textus Receptus sino veinte o treinta textos que se consideran textos recibidos. Y se me vino la pregunta ¿cuál de todos estos es EL Texto Recibido que soluciona los conflictos entre manuscritos, traducciones y revisiones? Ésta es una pregunta importantísima para aquellos de nosotros que enseñamos la doctrina de preservación verbal y plenaria. Si Dios preservó sus Palabras, ¿dónde están? ¿A cuál libro podemos decir con Hilcías, “He hallado EL libro…”?
Hay tres teorías, o tal vez cuatro entre los pastores hispanos bautistas y fundamentales. 1. Dios preservó sus palabras entre todos los manuscritos en griego y la Reina-Valera es producto de ellos. [No hay ninguna palabra en la Reina-Valera que no se haya en los manuscritos griegos.] 2. Dios preservó sus palabras en todos los Textos Recibidos, y la Reina-Valera contiene sólo palabras que se hayan en uno de los Textos Recibidos. 3. Dios preservó sus palabras en un Texto Recibido, y la Reina-Valera debe ser purificada según él.

Hay algunos versículos que los protestantes y pedobautistas les gusta mucho porque piensan que ‘claramente’ enseñan que el bautismo salva. Por ejemplo, Marcos 16:16, “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.” Otro sería Hechos 2:38; “Entonces Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.” 
